Eva + Alejandro

Ahora sí, finalmente, más información. El problema de que ahora sí puedo decir todo, es que no tengo tiempo para hacerlo... pero hagamos el intento:
Empecemos por Eva y Alejandro (Bracho & Llaca). Examantes aún locos uno por el otro, en una guerra sin cuartel: él volteando a México de cabeza para buscar a la sustituta de ella, ella dando golpes bajos por doquier para detenerlo. Lo primero que me pasa cuando llego al set a dirigirlos: Me dan ganas de agarrar a Eva a cachetadas. Viendo la oficina de Alejandro, (La hicimos en Cinemark CNA, ahí donde se suponía que era el museo del cine, subiendo las larguísimas escaleras eléctricas. Una rotonda con suelo de duela y vista de 360 grados de jardines alucinantes) el departamento de Alejandro (En Reforma, con vista al Ángel, amueblados ambos por mi inenarrable departamento de arte, lidereado por el Maestro Carlos Herrera, que tiene más sentido del gusto en las uñas que se corta de un pie que yo completa en un buen día; y de ahí que ambos espacios parezcan sacados de una revista italiana de decoración), y a Alejandro mismo, que encima de ser el guapazo de Bracho, está vestido como Bracho NO se viste, y que es un perfecto cabrón, perfectamente manipulador, perfectamente seductor y perfectamente adorable en el más descarado homenaje a Cary Grant en His Girl Friday. De manera que está armadísimo el mortal coctel de guapo y poderoso y carismático. O sea, ya fumaste faros.
(o, en su expresión matemática: G+P+C=*&%$#@ otra vez, carajo!!!) Y los números no mienten, dicen por ahí.
Sí, sí, ni modo. Todas tenemos ese lado superficial y pavloviano entrenado por los miles de anuncios de Hugo Boss y Patrick's, para los hombres de verdad. Y la que diga que no, qué pinche mentirosa. De modo que tengo que admitir que caería redonda a sus -gracias a Dios, FastFinger, Ganesh y cualquier otra deidad involucrada- ficticios pies. Y NO entiendo cómo es posible que Eva se le resista. Pero ante la pregunta, Madame Llaca, alzando la proverbial ceja de Diva de Eva, me recuerda de inmediato qué es eso que Alejandro le hizo, y el motivo por el que se convirtieron en examantes. Y sí, está justificado que tenga ganas de matarlo... pero yo tengo que recordármelo todo el tiempo.
La otra cosa que me pasa cuando llego al set a filmar con Bracho + Llaca, es una tranquilidad absoluta en lo que estamos haciendo, porque ensayé muchísimo con todos los protagónicos de Casi Divas, pero con ninguno más que con ellos. En la misma escuela de Efectos, no sólo recorrimos y desmenuzamos y reinventamos cada secuencia que sí está en la película, sino que improvisamos desde el día que se conocieron, hasta el día que se reencontraron después de romper. Así, no solo tenemos biografías de personajes, sino que hay una memoria real y accesible, para que cuando Alejandro le pregunte a Eva "¿Qué nos pasó?" En el set, él pueda estar pensando en el momento en el que fue a buscarla al departamento de su amante, para llevársela, y yo pueda acercarme a Eva y decirle al oído que se acuerde del día que le tiró el anillo a la cara... y Llaca pueda realmente acordarse de haberle tirado el anillo, y por qué lo hizo. Y créanme, hace una diferencia brutal.
El proceso fue tan bueno, que la historia que Julio y Patricia y esta redactora armamos sobre el pasado de Eva y Alejandro me dejó con ganas de una precuela... en una de esas, si hay chance, se las cuento aquí, a ver cómo la ven. Y una ventaja más: el privilegio de haber visto a dos actores así tocar unas profundidades oceánicas en momentos terribles de los personajes; cuando descubren mutuamente quién es el otro en realidad. De nuevo, aunque no están en pantalla... esos momentos se sienten.
Qué más? Pues algunas notas sobre lo aprendido en el set con Eva y Alejandro:
-Meter a los actores al agua helada es malo... (Lo vi en Efectos); salen azules y temblorosos y cuando los sacas se ponen de malas. Pero meterlos al agua ardiendo no es mejor, realmente... salen rojos, en la escena parece que se están durmiendo en la tina, y cuando los sacas se te andan muriendo. Nomás no les das gusto, carajo.
-Aunque todos los implicados pasemos un rato de los 30, para la cámara, hay que volver a aprender a besar. De la misma manera que para dormir de cucharita siempre sobra un brazo, en los besos en pantalla siempre sobra una nariz.
-Lleva m&m's para los besos. Si son parte de la ofrenda para FastFinger, mejor.
-Lleva una concha protectora para la escena donde ella le aprieta los desos para castigarlo. El actor te lo agradecerá...
-Aportación de Miss Llaca: El té de gengibre es la onda! No sirve para nada que tenga que ver con la película, pero está bien bueno.
-Aportación del niño Bracho: Los metrosexuales duermen con camiseta; les chocan los pelos en las sábanas. Se lo dijo su tío, porque Bracho lo único que tiene de metrosexual es el personaje.
-Si tienes un personaje que es una Diva, y en tu mente las Divas tienen el pelo larguísimo... cambia de guión. Las extensiones son el infierno, y acabarás con una actriz de malas porque no puede dormir con los pegotes en la cabeza, una diseñadora de imagen neurótica porque no tiene tiempo de peinarla, y una directora al borde del ataque de nervios porque hay pelos por todos lados (Menos en la cama de Alejandro, gracias a la camiseta) y actrices por ninguno, porque siempre la están peinando.
-Después de 2 películas con yuppies metrosexuales con departamentotes mamonsototototes llenos de ventanas por todos lados que reflejan a todo el staff, todas las luces y hasta el boom... escríbete una historia más sencilla. Quizás monjes Franciscanos que viven en un monasterio sin ventanas. Ni Divas. Ni tinas. Con voto de silencio, y ya no te preocupas por los aviones que se enciman en los diálogos. Y si son ciegos, te evitas el dolor de ovarios del rebotito de luz de tu director de fotografía (adorado Carlos Aguilera) obsesionado con la belleza del cuadro. Una película para radio, esa sería la onda...
En fin. En mi siguiente post, otros dos personajes...
No estoy contestando los comentarios, porque si no no posteo, pero los estoy leyendo todos los días, y me encantan. Neta, gracias por la fe, los deseos, la paciencia!
La película, en serio, está saliendo poca madre, y no dudo que tenga que ver en alguna medida con la buena vibra que mandan.
Estamos. Hoy tengo llamado nocturno con mis cuatro Casi Divas, y Julio, que irá en su camionetota momonsototota de Alejandro. Toda la vida prefiero filmar de noche; tiene su encanto cortar a comer a la una de la mañana, no se crean.
Lo mejor de lo mejor, y el mejor momento para todos, como decía Grifiths.
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