Hans Zimmer, Bellas Artes y Patines
Pues sí, Hans Zimmer, ganador del Oscar que hizo la música del Rey León, Gladiador, Batman regresa, Los Piratas del Caribe, Thelma y Louise, Mejor Imposible, y en total 106 películas y contando, va a hacer la música de Casi Divas, y lo pueden ver aquí.
Y la otra buena noticia, que ya se discutió en el mini-chat, pero hacemos oficial, es que (finalmente!) gané el premio de novela de Bellas Artes, y lo pueden ver aquí.
Lo de la novela, es para morirse de risa, si no fuera casi para llorar. La escribí hace 11 años. Y me dediqué como un año entero a meterla a todos los concursos y todas las editoriales. Pero nadie la peló. Y mi carrera en literatura, se murió ahí. Nunca superé la tristeza de que lo que consideraba mi mejor trabajo, el más largo y el más cuidadoso, se pudriera en un cajón. Y dejé de escribir literatura, casi sin darme cuenta, cuando había sido el centro de mi vida durante años. Corte a: Como comenté aquí, a partir de mi taller con los actores de Efectos, escribí una obra de teatro el año pasado. Y cuando estaba en la preproducción de Casi Divas, le pedí a mi asistente que la mandara al concurso de dramaturgia de Bellas Artes. Mi asistente, Dios te bendiga, Marquito, me preguntó si era lo único que quería yo que mandara, y acordándome, y nomás por no dejar, le dije que buscara una novela en mi computadora, y que la mandara también a los concursos de Bellas Artes. La novela fue la última en entrar a la convocatoria. Así pues, filmé la película, la edité, pasaron los meses, yo me olvidé... y un día recibí la llamada de Bellas Artes. No, no para la obra de teatro. Para la novela.
Y lo curioso es que ese mismo día, por la noche, tenía ganas de volver a escribir. Por supuesto.
La novela se llama Lengua Muerta. Se llamó antes Ministerio de Otros Dioses, y Últimos días en el País del Rayo. Y trata justamente de el choque entre muchos Méxicos; los indígenas que llegan a la ciudad, los Chilangos que no sabemos qué hacer con ellos, y la imposibilidad última de comunicarnos. Lo curioso es que Casi Divas roza todos esos temas.
Para responder a la pregunta que hizo todo mundo, -mil gracias, chavos- no, no está publicada. Parte del premio es la publicación, que esperemos no sea muy tardada. Como sea, aquí les iré contando.
Ahora Zimmer! Fue un tanto cuanto surrealista. Mi productor, adorado Gabriel Ripstein, me llamó un día en el set, cuando nos faltaban unas dos semanas de rodaje, y me dijo que quería hablar conmigo. Cosa mala, cuando el productor todo circunspecto te sale con esa. Se siente un poco como cuando te llaman de la dirección en la escuela. Ahí voy, enumerando las posibles defensas que iban desde el Yo creo que así va a funcionar la secuencia, hasta el yo no sé nada de presupuestos, y no hablo sin mi abogado. Pero el productor me mira muy serio y me pregunta si sé quién es Hans Zimmer. Yo parpadeo. No, pues por 50 puntos si sé. O sea, sé que es músico, muy importante, muy Hollywood, muuuy fregón, y ya. Entonces mi productor asiente y me dice que si me interesaría que hiciera la música de la película. Y yo me río. No, pues también me encantaría que Lawrence Kasdan hubiera escrito el guión. Pero mi productor no se ríe, porque resulta que Gareth Wigan, que es algo así como el Jedi Master de la producción internacional de Columbia, (este caballero inglés es una leyenda en el negocio, y ni les digo en qué películas ha participado, porque no me lo creerían) y que se ha portado verdaderamente como un príncipe con esta redactora, es muy amigo de Zimmer, y en un lunch le contó de que va Divas, y que dice Zimmer que le latería mucho hacerle la música. Y yo que tengo que agacharme para recoger mi quijada que cayó encima de los zapatos de Ripstein.
Total que mucho no me lo creí. Tantas variables... y mejor no esperar mucho para no llevarse madrazos, filosofía de perdedora que aprendí a punta de nunca recibir patines en navidad. (aunque una vez los Reyes Magos me dejaron un vale. Historia verdadera y verdaderamente patética que merecería su propio post, pero será en otra ocasión. Para la tranquilidad de nuestros suscriptores, añadiré simplemente que esta redactora ya tiene patines, pero los compró ella misma, a los 24, malversando el presupuesto de la producción de un corto -nunca más he desviado fondos. Lo juro- y pues digamos que nunca fueron lo mismo que a los 7. Esta historia también es lo suficientemente complicada y absurda como para merecerese su propio post. Pronto).
La cosa es que hicimos un demito de Divas, se lo mandamos a Hans... y le encantó. Y finalmente tuve que creermelo cuando fui a Los Angeles y le enseñé la película. Y le encantó aún más. Y empezó a componer música enfrente de mi. Y pues ya iba siendo hora de creérselo, a pesar de todas las ausencias de patines en todas las navidades del mundo.
La historia completa de qué pasó en esos 4 días de música y no creérmela, en un rincón de Viena perdido en Santa Mónica, en el siguiente Post.
Un saludo a todos, y de nuevo, como siempre, gracias por las porras!
Y la otra buena noticia, que ya se discutió en el mini-chat, pero hacemos oficial, es que (finalmente!) gané el premio de novela de Bellas Artes, y lo pueden ver aquí.
Lo de la novela, es para morirse de risa, si no fuera casi para llorar. La escribí hace 11 años. Y me dediqué como un año entero a meterla a todos los concursos y todas las editoriales. Pero nadie la peló. Y mi carrera en literatura, se murió ahí. Nunca superé la tristeza de que lo que consideraba mi mejor trabajo, el más largo y el más cuidadoso, se pudriera en un cajón. Y dejé de escribir literatura, casi sin darme cuenta, cuando había sido el centro de mi vida durante años. Corte a: Como comenté aquí, a partir de mi taller con los actores de Efectos, escribí una obra de teatro el año pasado. Y cuando estaba en la preproducción de Casi Divas, le pedí a mi asistente que la mandara al concurso de dramaturgia de Bellas Artes. Mi asistente, Dios te bendiga, Marquito, me preguntó si era lo único que quería yo que mandara, y acordándome, y nomás por no dejar, le dije que buscara una novela en mi computadora, y que la mandara también a los concursos de Bellas Artes. La novela fue la última en entrar a la convocatoria. Así pues, filmé la película, la edité, pasaron los meses, yo me olvidé... y un día recibí la llamada de Bellas Artes. No, no para la obra de teatro. Para la novela.
Y lo curioso es que ese mismo día, por la noche, tenía ganas de volver a escribir. Por supuesto.
La novela se llama Lengua Muerta. Se llamó antes Ministerio de Otros Dioses, y Últimos días en el País del Rayo. Y trata justamente de el choque entre muchos Méxicos; los indígenas que llegan a la ciudad, los Chilangos que no sabemos qué hacer con ellos, y la imposibilidad última de comunicarnos. Lo curioso es que Casi Divas roza todos esos temas.
Para responder a la pregunta que hizo todo mundo, -mil gracias, chavos- no, no está publicada. Parte del premio es la publicación, que esperemos no sea muy tardada. Como sea, aquí les iré contando.
Ahora Zimmer! Fue un tanto cuanto surrealista. Mi productor, adorado Gabriel Ripstein, me llamó un día en el set, cuando nos faltaban unas dos semanas de rodaje, y me dijo que quería hablar conmigo. Cosa mala, cuando el productor todo circunspecto te sale con esa. Se siente un poco como cuando te llaman de la dirección en la escuela. Ahí voy, enumerando las posibles defensas que iban desde el Yo creo que así va a funcionar la secuencia, hasta el yo no sé nada de presupuestos, y no hablo sin mi abogado. Pero el productor me mira muy serio y me pregunta si sé quién es Hans Zimmer. Yo parpadeo. No, pues por 50 puntos si sé. O sea, sé que es músico, muy importante, muy Hollywood, muuuy fregón, y ya. Entonces mi productor asiente y me dice que si me interesaría que hiciera la música de la película. Y yo me río. No, pues también me encantaría que Lawrence Kasdan hubiera escrito el guión. Pero mi productor no se ríe, porque resulta que Gareth Wigan, que es algo así como el Jedi Master de la producción internacional de Columbia, (este caballero inglés es una leyenda en el negocio, y ni les digo en qué películas ha participado, porque no me lo creerían) y que se ha portado verdaderamente como un príncipe con esta redactora, es muy amigo de Zimmer, y en un lunch le contó de que va Divas, y que dice Zimmer que le latería mucho hacerle la música. Y yo que tengo que agacharme para recoger mi quijada que cayó encima de los zapatos de Ripstein.
Total que mucho no me lo creí. Tantas variables... y mejor no esperar mucho para no llevarse madrazos, filosofía de perdedora que aprendí a punta de nunca recibir patines en navidad. (aunque una vez los Reyes Magos me dejaron un vale. Historia verdadera y verdaderamente patética que merecería su propio post, pero será en otra ocasión. Para la tranquilidad de nuestros suscriptores, añadiré simplemente que esta redactora ya tiene patines, pero los compró ella misma, a los 24, malversando el presupuesto de la producción de un corto -nunca más he desviado fondos. Lo juro- y pues digamos que nunca fueron lo mismo que a los 7. Esta historia también es lo suficientemente complicada y absurda como para merecerese su propio post. Pronto).
La cosa es que hicimos un demito de Divas, se lo mandamos a Hans... y le encantó. Y finalmente tuve que creermelo cuando fui a Los Angeles y le enseñé la película. Y le encantó aún más. Y empezó a componer música enfrente de mi. Y pues ya iba siendo hora de creérselo, a pesar de todas las ausencias de patines en todas las navidades del mundo.
La historia completa de qué pasó en esos 4 días de música y no creérmela, en un rincón de Viena perdido en Santa Mónica, en el siguiente Post.
Un saludo a todos, y de nuevo, como siempre, gracias por las porras!
En el video, Zimmer dirigiendo para True Romance, de Tony Scott