Sirena de dos colas

Posdata al Post!! Encontré este secreto en Postsecret, que es un vicio mío. Si no conocen el site, visítenlo por favor... en cualquier caso, me pareció que este secreto, ilustra perfectamente lo que abajo cuento...

Antier fui a tomarme un café con la incomparable Marina de Tavira, y debo de decir, a pesar del amor inconmesurable que me inspira, la admiración total que le tengo, y lo poca madre vieja que es, que tiene ésta afición por el café frío, cremoso e importado, que me obliga a abandonar mis pretensiones de expreso sin azucar, y a terminar ordenando cualquier porquería personalizada, azucarada y sabrosota que es lo que en realidad también me gusta a mí, la neta.
Así que estábamos en un pinche Starbucks, muy contentitas y muy felices (como la abejita en Efectos), y entre el no mames que eso te dijo, el neta sigue con la misma novia y el a que no sabes a quién me encontré, yo me metí a pedir mi brebaje, porque llegué tardísimo, con eso de que ahora se me da por ir a todos lados a pata y con la Kanika detrás. De modo que Tavira ya estaba sorbiéndose el suyo con su popote verde.
Y entro yo a la "tienda" (porque así les dicen los socios. No empleados, socios) y mientras pido mi vicio, escucho a uno de los chicos de atrás del mostrador, con su mandil verde, decirle a otro: Ni hiciste contacto visual, ni nada. Y me imagino de inmediato los cursos de capacitación en los que les instruyen a mirar a los ojos al cliente, hambreado de cafeína y poco simpático, y preguntarle si quiere el café alto, (que es chico) grande (que es mediano) o venti (que es para nadar adentro). A ver, carajo. Es una marca de café inventada en Seattle. Qué hacen poniéndole nombres Italianos a las cosas? Espresso doppio machiato? no me chinguen. Si el café es originalmente Arabe.
Y así terminé sumergida en esta reflexión sobre el café corporativo. Sobre el café que acabó con todos los cafés. Sobre el café absurdamente sobrepreciado, que atrapó a toda la clase media del planeta, para atarnos a todos por siempre en el reino de la sirena de dos colas.Así que estábamos en un pinche Starbucks, muy contentitas y muy felices (como la abejita en Efectos), y entre el no mames que eso te dijo, el neta sigue con la misma novia y el a que no sabes a quién me encontré, yo me metí a pedir mi brebaje, porque llegué tardísimo, con eso de que ahora se me da por ir a todos lados a pata y con la Kanika detrás. De modo que Tavira ya estaba sorbiéndose el suyo con su popote verde.
Y entro yo a la "tienda" (porque así les dicen los socios. No empleados, socios) y mientras pido mi vicio, escucho a uno de los chicos de atrás del mostrador, con su mandil verde, decirle a otro: Ni hiciste contacto visual, ni nada. Y me imagino de inmediato los cursos de capacitación en los que les instruyen a mirar a los ojos al cliente, hambreado de cafeína y poco simpático, y preguntarle si quiere el café alto, (que es chico) grande (que es mediano) o venti (que es para nadar adentro). A ver, carajo. Es una marca de café inventada en Seattle. Qué hacen poniéndole nombres Italianos a las cosas? Espresso doppio machiato? no me chinguen. Si el café es originalmente Arabe.
No me malentiendan. De entre los socios de Starbucks he conocido algunas de las más finas personas que imaginarse pueda... me han regalado tazas, traídas de lejanos países, macetas de violetas, biscottis varios... pero hay que reconocer que todo el fenómeno es curioso. Personalizas tu bebida, de entrada. Con lo cual, virtualmente te bajas los calzones en una taza de café. Está el intenso que al capuchino le pone triple shot. El buga bajo sospecha porque se le da por el jarabe de almendras. El alternativo del chai. El arriesgado que pide el machiato moca con menta, té verde y tazzo de zarzamora. La junkie del azúcar que quiere el caramel con crema batida, caramelo real, chispas de chocolate y jarabe de vainilla. Doble. Y no contentos con que lo pidas discretamente en el mostrador, luego gritan: Carlos, latte light triple shot canela! O... Issa, Venti descafeinado con leche deslactosada light y jarabe de coco! Para que tooooodo mundo sepa que andas nervioso, con insomnio, que subiste de peso y que tienes mala digestión, pero que te late chupar piñas coladas.
Y luego está el asunto de sentarse a tomárselo mientras hojeas la sección de Gente del Reforma, que es el único pedazo de periódico que siempre está por ahí. Y mientras escuchas algún jazzecito engañosamente sabroso, y sorbes tu tesis posdoctoral de café, te puedes enterar si Lindsay Lohan anda o no con su amiga la DJ. Información sin la cual, desde luego, no podías seguir respirando. Hastiado, botas el periódico y sacas un libro. Pero justo cuando crees que vas a poder leerlo entra una manada de chamacas prepúberes que mientras beben más o menos lo mismo que la Tavira, y no paran de enviar SMS´s, tienen el descaro de ponerse a gritar junto a tu oído cosas como: no mames que eso te dijo, neta sigue con la novia y a que no sabes a quién me encontré... que por supuesto no suenan ni la mitad de interesantes que cuando las decimos Tavira y yo.
Marcadamente alzas el libro anunciando que lees. Alzas una ceja. Alzas la mirada, varias veces, para señalar tu impaciencia... consiguiendo solo que la manada de Gremlins ignoren a la ñora del café descafeinado. O sea, tú. Y a su vez, alcen aún más la voz.

Etiquetas: cafeína, leche deslactosada, Marina de Tavira, Reforma, Starbucks